Picu la Cigüeña Azul

La historia de Picu, la Pequeña Cigüeña Azul. 

 

A principios de nuestro siglo, en el corazón de Extremadura, la tierra de las cigüeñas, en lo alto de un campanario, una mamá cigüeña recibía a sus polluelos. Tres pequeños bebés salían de su cascarón.

 

La más pequeña a la que llamaron Picu, nació con un color especial, era azul y blanca, cuando todos las demás cigüeñas eran blancas y negras. Así el bebé cigüeña creció entre sus hermanos jugando y voloteando entre campos y pantanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando las tres cigüeñitas se hicieron mayores, tuvieron que volar hasta el Instituto Postal de Bebés que es donde todas las jóvenes cigüeñas aprenden el oficio de entregar bebés a las nuevas mamás humanas.

 

Picu había crecido sin problemas entre sus hermanas y nunca había dado importancia al color azul de sus plumas, pero una vez en la Escuela de Cigüeñas Porteadoras, cuando estaba en la fila de entrada, el responsable que era un buitre gordo y malhumorado, reparó en el color azulado de sus alas.

 

  • Eh, eh.. Gritó

  • ¿Cómo te llamas?

 

La pequeña cigüeña contestó:

 

  • Soy Picu, la cigüeña azul.

 

  • Si, Si, ya he visto que eres azul

      y ni pensar que con ese color vas

      a llevar bebés.. - Dijo el buitre.

  • Las mamás pueden asustarse al

       ver una cigüeña tan rara…

 

  • Pe...pe... pero yo quiero llevar bebés a

      las mamás, las cigüeñas nacemos para

      eso, seamos del color que seamos…

      - dijo Picu.

 

  • Ni pensar. Respondió el encargado. Así

      que vuelve a tu casa que aquí solo vas a perder el tiempo…

 

La pequeña cigüeña Picu, aun después de escuchar eso, decidió quedarse con sus dos hermanas y aprnder el oficio de cartero de bebés. Cuando acabaron su formación, a sus dos hermanas le dieron un destino para llevar bebés, pero a ella no la dejaron ser cartero de bebés.

 

Así una vez que todas sus compañeras se habían ido, nuestra cigüeña Picu, de camino a hacia casa,  voló hasta el pueblo cercano donde paró en un árbol a descansar. Allí en aquel árbol Picu estaba lamentándose por su mala suerte, cuando escuchó una voz que le hablaba desde el camino.

  • Qué te pasa cigüeña azul?

  • Por qué te lamentas? Si tienes unas plumas preciosas,

  • Oh ojalá fuese blanca y negra como todas las demás, si fue así yo ahora estaría llevando bebés a las mamás y ese es el mejor trabajo del mundo, porque no hay nada que haga más feliz a una mamá que recibir su bebé. Y yo nunca podré entregar bebés a las mamás.

 

El hombre que iba montado en una gran caravana de madera tirada por caballos, en la que se podía leer “GALIO REMEDIOS Y PÓCIMAS PARA TODOS”, invitó a bajar a la pequeña Picu.

 

  • Baja, baja, de ahí puede que se nos ocurra algo, anda ven.

 

Picu voló hasta aquel simpático hombre y le dijo:

 

  • Pero que se nos va a ocurrir, si con mi color nunca podré llevar bebés.

 

  • Oh ya sé, con tus remedios puedes pintar mis plumas de negro y ya podré ser un cartero de bebés.

 

  • Amiga cigüeña, le dijo el buen hombre, eso podría servir hasta que un día llueva y el color se vaya, y entonces se descubrirá el engaño y estarás otra vez con el mismo problema….

 

  • Pequeña Picu, cigüeña azul, tú eres diferente a todas, y por eso llevarás algo único que sólo tú vas a poder dar a las mamás. Pero eso sí tu podrás llevar eso a todas las mamás del mundo. Dijo el buen hombre

 

  • Si? Respondió muy sorprendida la cigüeña.

 

  • Y cuando las mamás reciban a sus bebés que más van a querer. Dijo Picu.

 

El hombre rió bondadosamente y dijo, amiguita cigüeña las mamás van a estar deseando recibirte. Voy a prepararte una fórmula muy especial, un agua de colonia fresca para bebés, que tenga un componente secreto que hará que mamás, papás y hermanitos del bebé adoren el olor de la colonia y.. Ay amiga, nunca van a olvidar a la pequeña cigüeña azul que les entregó aquella colonia tan fresca.

 

A la pequeña Picu se le iluminó la cara y aquel hombre entró en su caravana y comenzó a preparar la fórmula de la colonia para la cigüeña. Al poco tiempo salió con una pequeña botella blanca con el tapón azul.

  • Oh es azul y blanca como yo! Exclamó Picu.

 

Galio, abrió aquella pequeña botella y dejó que la cigüeña acercase su largo pico.

 

  • Um, Uhmm Oh!! Exclamó nuevamente. Si huele muy muy bien!, huele... huele… huele a limpio, huele a fresco...

       me gusta, me gusta mucho!

 

  • Galio le dijo, pues así, con ese aroma, van a oler todos los bebés a los que tú lleves la colonia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y así fue como desde aquel día la cigüeña Picu comenzó a repartir colonia para todos los bebés del mundo y si una compañera suya llevaba un nuevo bebé, ella al poco tiempo pasaba con su cargamento de colonias y las madres quedaban encantadas… y allí donde había un bebé toda la familia usaba las colonias que repartía la pequeña Picu.

 

 

 

 

 

 

Entonces queridos amigos, no os extrañéis si un día cuando tengáis un bebé, veáis llegar una cigüeña azul a vuestras casas con el aroma fresco de los bebés que toda la familia adora.  

Texto: Picubaby

Ilustraciones Dirceu Veiga

Imágenes y texto propiedad de PICUBABY

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